Decuéllar Legal

Cómo trabajamos

Método, no azar.

No hay dos patrimonios iguales, pero sí un orden que funciona: entender antes de proponer, diseñar pensando en el conflicto y documentar como si mañana hubiera que probarlo. Este es el proceso, de principio a fin.

  1. Paso 01

    Diagnóstico de su situación y sus riesgos

    Una sesión de trabajo para poner encima de la mesa lo que hay: sociedades, titularidades, inmuebles, avales vivos, contratos que sostienen el negocio, fiscalidad efectiva y estado de la sucesión. Salgo de ahí con un mapa de exposición: qué responde de qué y por dónde entraría el problema. Muchos clientes descubren en esta fase riesgos que daban por cerrados hace años.

  2. Paso 02

    Diseño de la estructura pensada para aguantar

    Con el mapa, dibujo el destino y el camino: qué sociedades hacen falta, cuáles sobran, qué activo se separa, qué vía societaria y fiscal se usa y en qué orden. No busco el organigrama más elegante, sino el que se sostiene el día que un acreedor, un socio o un inspector lo discuta. Le explico coste, plazo y riesgo de cada opción antes de decidir.

  3. Paso 03

    Implementación y blindaje documental

    Ejecución completa: acuerdos societarios, informes, valoraciones, escrituras, inscripciones, contratos intragrupo con causa real y precio de mercado, memoria de motivo económico válido y coordinación con notaría, registro, banco y asesoría contable. La estructura vale lo que vale su papel.

  4. Paso 04

    Acompañamiento continuo

    El patrimonio cambia, la norma cambia y la familia también. Revisión periódica de la estructura, actualización de documentos y, si algún día se cuestiona lo construido, defensa por el mismo equipo que lo diseñó, dirigido por el abogado que lo firmó.

Qué puede esperar

Reglas de la casa

Una dirección, un equipo

Su caso lo dirige siempre el mismo abogado, al frente de un equipo multidisciplinar: quien diagnostica y diseña es quien va a la vista. No hay traspaso de expediente entre departamentos.

Le digo lo que hay

Si no compensa hacer nada, se lo diré. Si la operación tiene un riesgo, lo pondré por escrito antes de firmar, no después.

Sin promesas de resultado

La deontología lo prohíbe y el oficio lo desaconseja. Lo que sí puedo comprometer es criterio, preparación y trabajo documentado.

Empecemos por el diagnóstico.

Una conversación para ver dónde está expuesto y en qué orden conviene actuar.

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